7.3 Estudio prospectivo de los riesgos asistenciales.

El análisis de los riesgos asistenciales se puede realizar de dos formas complementarias:

  1. Por medio de un enfoque prospectivo, con el fin de analizar aquellas áreas, servicios, procesos, productos etc. en los que es previsible que se pueden producir sucesos adversos, con el fin de modificar los aspectos que pueden ocasionarlos.
  2. A través de una visión retrospectiva, una vez se ha producido el suceso; consistente en analizar a posteriori los factores que contribuyeron a su aparición, para que no vuelvan a ocurrir.
Un enfoque prospectivo de los sucesos adversos, junto con una atenci ón orientada al paciente, el fomento de la cultura de la seguridad, la práctica de una medicina fundamentada en la mejor evidencia disponible y la aplicación de los principios de la ingeniería de los factores humanos, conforman la prevención primaria de los sucesos adversos y son el fundamento de la seguridad del paciente.


Análisis modal de fallos y efectos

Aunque existen otros instrumentos con similar finalidad, como el Análisis de peligros y puntos críticos o Hazard Análisis and Critical Control Points (HACCP) , el árbol de fallos o Fault Tree Analysis (FTA)
1
,2, la técnica conocida como análisis modal de fallos y efectos (AMFE) o Healthcare Failure Mode & Effect Analysis (HFMEA) es, probablemente, el instrumento más extendido para analizar los riesgos asistenciales de un modo prospectivo 3.
El AMFE puede definirse como el estudio sistemático y proactivo de procesos y de los productos con el fin de evitar fallos, problemas y debilidades antes de que aparezcan. La denominación del instrumento proviene de las tres preguntas que se plantean para resolver:

  • ¿Qué puede fallar? (failure modes)
  • ¿Por qué puede ocurrir? (failure causes)
  • ¿Qué consecuencias puede producir el fallo? (failure effects)
Si bien su introducci ón en los servicios sanitarios es reciente, su origen está en la ingeniería y es una técnica utilizada con frecuencia en sectores en los que la seguridad es un componente crítico de su buen funcionamiento, tales como el aeroespacial y de la aviación civil, la industria química o la del automóvil y, más recientemente en la salud laboral 4, 5.
El instrumento puede ser de utilidad para reducir riesgos en técnicas diagnósticas, procesos, aparataje, procedimientos, protocolos, vías clínicas etc,… bien en la fase de “diseño” - antes de poner en funcionamiento-, bien cuando ya lo están, pero se considera  que su rendimiento no es óptimo.
El AMFE consta de cinco etapas 6:

1) Identificación de la cuestión a analizar:

Los criterios de selección de aspectos a los que se va a aplicar el AMFE son necesariamente estrictos, ya que exige tiempo y esfuerzo. La probabilidad de que haya fallos a priori y el número de personas que, previsiblemente, se pueden ver afectadas por el mismo, son los dos criterios de selección básicos de los problemas a analizar.
Ejemplos de situaciones en las que puede plantearse su empleo son los siguientes: antes de poner en funcionamiento una nueva técnica diagnóstica que implique riesgos de exposición radiológica, en el diseño de un protocolo de preparación del paciente quirúrgico, etc…

2) Selección del equipo de trabajo:

El grupo de trabajo debe ser interdisciplinar e integrado por las personas involucradas y que conozcan el tema a analizar. El trabajo puede verse favorecido por la presencia de profesionales que conozcan la metodología y la dinámica de grupos, así como por un coordinador y por la planificación de un cronograma de reuniones.

3) Identificación detallada de las fases del proceso:

El objetivo de esta fase es esquematizar y precisar la secuencia de etapas que son necesarias para lograr un resultado. Generalmente el procedimiento más usado son representaciones gráficas, diagramas de flujo o flow charts que son representaciones gráficas de las diferentes etapas de un proceso.
Es útil para tener una visión global del mismo, para ver las relaciones entre las  diferentes etapas, identificar pasos innecesarios, oportunidades de mejora, generar ideas,…

4) Análisis de fallos, posibles causas y efectos:

Apoyándose en el diagrama de flujo, la finalidad de esta fase de AMFE es analizar para cada una de las etapas del mismo: fallos potenciales (failure modes) que pueden ocurrir, posibles causas de los mismos y efectos o consecuencias.
Así mismo para cada fallo potencial, procede hacer una estimación de la probabilidad de aparición, de la probabilidad de detectarlo y de la trascendencia.
En función de estos tres factores, puede estimarse el coeficiente de riesgo (RPN: Risk Profile Number = A x B x C); índice útil para priorizar las acciones de reducción del riesgo, o una matriz de riesgo en la que se relacionen  gráficamente la trascendencia (impacto y gravedad) con la magnitud (frecuencia o probabilidad de aparición) de un riesgo 7.
La matriz permite agrupar los riesgos en las siguientes categorías: riesgos intolerables por su altísima probabilidad y trascendencia; importantes, con menor probabilidad y trascendencia; moderados, de trascendencia moderada o tolerable y probabilidad media de aparición; y bajos, debido a su escasa frecuencia y relevancia.

5) Selección de acciones y evaluación de resultados:

La finalidad del análisis de riesgos es su erradicación, su reducción –lo más frecuente- o, en el peor de los casos, su mitigación.
Entre las acciones que pueden favorecer una reducción de  riesgos destacan: rediseño de circuitos, cambios en el entorno, mejoras en la capacitación, asignación precisa de tareas,… A fin de conseguir que dichas acciones sean efectivas es conveniente asignar responsabilidades, recursos y tiempo, así como el planteamiento de unos criterios de evaluación de la efectividad de las acciones y el compromiso de los responsables institucionales.

 



1. Consultar Unidad Didáctica sobre Gestión del riesgo.
2. Piqué T, Cejalvo A. Análisis probabilístico de riesgos: Metodología del "Árbol de fallos y errores”. Madrid:  Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, NTP 333, 1994 (Acceso 29 de agosto de 2006). Disponible en http://www.mtas.es/insht/ntp/.
3. Giraudo E, Esteve L. la investigación de los accidentes a través del método del árbol de causas. Valencia: EVES Quaderns de Salut Pública i administració de serveis de salud No.22, 2003.
4. De Rosier j, Stalhandske , Bagian JP, Nudell T. Using Health Care Failure Mode and Effect Analysis™: The VA National Center for Patient Safety’s Prospective Risk Analysis System. Journal of Quality Improvement 2002; 28(5):248-267. (Acceso 29 de agosto de 2006). Disponible en http://www.patientsafety.gov/SafetyTopics/HFMEA/HFMEA_JQI.pdf .
5. FMEA - Failure Mode and Effects Análisis Infocentre. (Acceso 29 de agosto de 2006). Disponible en http://www.fmeainfocentre.com/ .
6. Bestratén Belloví M,  Orriols Ramos R, Mata París, Análisis modal de fallos y efectos. AMFE Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, NTP 679, 2005 (Acceso 29 de agosto de 2006). Disponible en http://www.mtas.es/insht/ .
7. DeRosier J, Stalhandske E, Bagian JP, Nudell T. Using health care Failure Mode and Effect Analysis: the VA National Center for Patient Safety's prospective risk analysis system Jt Comm J Qual Improv. 2002;28:248-67.