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6.2 Identificación de riesgos
Existen dos formas esenciales de identificarlos: previamente a que produzcan daño, y una vez los han ocasionado. En cualquier caso, para conocer los riesgos potenciales para los pacientes son necesarios datos a tal efecto.
Algunos datos que pueden obtenerse periódicamente de las bases de datos clínico-administrativas de los hospitales como el conjunto mínimo básico de datos (CMBD) 1 ; junto con la información proporcionada por sistemas de información extendidos en mayor o menor grado entre los hospitales sobre infección nosocomial, mortalidad, incidentes por medicamentos, caídas de pacientes, quejas y reclamaciones, etc… pueden facilitar una primera aproximación al conocimiento del riesgo clínico.
Complementariamente, instrumentos que se comentan posteriormente como el análisis modal de fallos y efectos (AMFE) y la investigación de sucesos centinelas mediante el análisis de causas-raíz (ACR), pueden permitir hacer una valoración más precisa de los factores contribuyentes a la existencia del riesgo y a las medidas de tratamiento y control a desarrollar.
Indicadores de seguridad del paciente
Según el diccionario de la RAE, un indicador es aquello que indica o sirve para dar a entender o que ayuda a conocer. En el caso de los servicios sanitarios, los indicadores son datos, preferentemente cuantitativos, que proporcionan información sobre la estructura, el funcionamiento y los resultados de los servicios sanitarios, con el fin de facilitar la toma de decisiones en la gestión de los servicios sanitarios.
Un buen indicador debe reunir una serie de cualidades, tales como utilidad, facilidad de obtención e interpretación, validez para medir lo que realmente pretende, capacidad discriminante, comparabilidad y reproducibilidad 2 .
Tipos de indicadores
En función de la metodología de evaluación utilizada, los indicadores pueden clasificarse en dos grandes clases:
- Sucesos centinelas, aquellos que miden la aparición de sucesos infrecuentes, de manifiesta gravedad, con un marcado componente de evitabilidad, y que por tanto, requieren una investigación puntual de cada caso que aparezca. Son los llamados sucesos centinelas.
- Índices, aquellos que evalúan la frecuencia de sucesos sobre los que se espera, de forma mantenida, una cierta frecuencia; pero que requieren seguimiento continuo o monitorización a fin de de valorar su evolución, la influencia que tienen decisiones encaminadas a su mejora y comparar sus valores con los de otros centros. Estos suelen basarse en índices.
Dependiendo del aspecto que pretenden evaluar, los indicadores suelen clasificarse en tres categorías:
- Indicadores de estructura, cuya finalidad es evaluar la cantidad y previsiblemente, la adecuación de los recursos a las necesidades.
Ej. Razón de personal asistencial por cama hospitalaria,...
- Indicadores de proceso, dirigidos a valorar las actividades desarrolladas.
Ej.: Porcentaje de pacientes de alto riesgo que reciben quimioprofilaxis antibiótica adecuada en intervenciones de colecistectomía laparoscópica,...
- Indicadores de resultados, cuya finalidad es considerar si se han conseguido los fines perseguidos con las actividades realizadas, con los recursos disponibles y los procesos utilizados.
Ej. tasa de infección en el sitio quirúrgico, tasa de mortalidad intraoperatoria,…
Sucesos centinela
Los sucesos centinela son hechos inesperados que producen o pueden producir muerte o lesión grave de índole física o psíquica.
Son ejemplos de sucesos centinela: el fallecimiento de un paciente, inesperado por sus características o su patología; la realización de una intervención quirúrgica en un paciente diferente al que estaba previsto, con un procedimiento erróneo o en el sitio equivocados; una pérdida de función permanente no relacionada con la evolución de un paciente; el suicidio de un paciente ingresado; una reacción hemolítica post-transfusional por transfusión de sangre equivocada; la violación o el maltrato sexual a una paciente ingresada; el fallecimiento de un recién nacido a término; la aparición de una hiperbilirrubinemia neonatal severa; la realización de un estudio radiológico a una paciente embarazada; la aplicación de una dosis excesiva de radioterapia; el olvido de material tras una intervención, etc.
La frase de la definición - pueden producir-, tiene por finalidad considerar como sucesos centinela, a aquellos incidentes que no han llegado a ocasionar daño pero que de mantenerse las condiciones que permitieron su aparición, alguna variación en las circunstancias podría tener consecuencias fatales.
Ej. Paciente que ha estado a punto de sufrir una intervención programada para otro paciente, pero que en última instancia, ya en quirófano, no ha sido intervenido,...
El término centinela refleja la relevancia del accidente, tanto por su gravedad, como por su presunta evitabilidad y por la necesidad de realizar inmediatamente un análisis cuidadoso para valorar cuales han sido los factores condicionantes que han facilitado su aparición y establecer los cambios precisos para que no vuelva a ocurrir. El método de análisis recomendado es el análisis de causas raíz 3 ,4 .
La información sobre la existencia de sucesos centinela puede obtenerse, bien a partir de sistemas de notificación voluntaria, bien porque se detecten en la práctica diaria, o bien a partir de reclamaciones y quejas de los pacientes.
Indicadores de seguridad del paciente basados en índices
Aquellos sucesos sobre los que es admisible una cierta frecuencia de aparición, requieren un seguimiento continuo que permita valorar su evolución. Para ello un indicador precisa de los siguientes componentes:
- Establecer un criterio consistente en una característica observable que debe cumplir la práctica para ser considerada de calidad. Se formulan mediante un enunciado preciso.
Ej. La quimioprofilaxis antibiótica perioperatoria es una medida de eficacia probada para reducir la frecuencia de infección de herida quirúrgica, El ciprofloxacino no debe emplearse, como fármaco de primera elección en las infecciones urinarias no complicadas.
- Un índice o relación entre dos magnitudes, generalmente un numerador y un denominador. Dicha relación suele expresarse en forma de razón, proporción o tasa. En la razón, la magnitud incluida en el numerador no forma parte del denominador, en tanto que en la proporción o tasa, el numerador está incluido en el denominador.
Ej. La razón cesáreas y partos vaginales es de 1 a 5, la proporción de partos por cesárea es del 20%.
- Delimitar valores estándar que evalúen el grado de cumplimiento exigible o aceptable para un criterio.
Ej. La tasa de infección de herida quirúrgica en cirugía limpia ha de ser inferior al 1,5% de los enfermos intervenidos.
Existen varias iniciativas encaminadas a seleccionar un conjunto de indicadores de la seguridad del paciente que cumplan los requisitos ya comentados anteriormente, destacando las realizadas por la Agency for Health Care Research and Quality de los EEUU (AHRQ) y por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) 5 ,6 . La AHRQ ha propuesto un listado de 20 indicadores cuya estimación puede hacerse, en gran parte a partir de las bases de datos clínico-administrativas 7 .
Por su parte, el grupo de expertos de la OCDE elaboró un listado de 21 indicadores (1,2) agrupados en cinco grandes áreas 8 : Infecciones nosocomiales, incidentes centinela, complicaciones operatorias y postoperatorias, obstetricia y otros efectos adversos relacionados con la atención sanitaria.
La elección de indicadores a monitorizar dependerá, obviamente, de la disponibilidad de datos fiables y del servicio o unidad a vigilar ya que bastantes de ellos son específicos de determinadas especialidades.
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