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4.3 El factor humano: cansancio, experiencia y error
A menudo, la práctica asistencial obliga a tomar decisiones rápidas y vitales para el paciente. Sin embargo, el mayor obstáculo para tomar las decisiones correctas, rara vez es la falta de tiempo. Actuaciones rutinarias, sesgos y prejuicios en la forma en que se recoge la información pueden condicionar que las decisiones clínicas que se tomen no sean las más adecuadas 1 .
La experiencia prolongada no parece ser un factor de protección para evitar el error 2 ; pero la falta de formación, la inexperiencia, la fatiga, la sobrecarga de trabajo acompañada de guardias o turnos de trabajo prolongados y el estrés, son factores de riesgo evidentes. Este hecho ha sido motivo de diferentes estudios 3 ,4 ,5 ,6 .
Del entorno de la aviación comercial y, en concreto, de las normas de conducta de las tripulaciones; pueden extraerse algunos hechos relevantes para la reflexión y el aprendizaje por parte de los profesionales sanitarios 7 :
- Los pilotos de avión, reconocen más que los médicos que están cansados.
- Están habituados al trabajo en equipo, trabajan coordinadamente y se comunican activamente entre si.
- El número de horas de vuelo continuado está estrictamente regulado.
- Solicitan ayuda al resto del equipo.
- Están adiestrados para reconocer cuando están cansados.
- Están habituados a comunicar y aprender de los errores.
Adicionalmente, pueden destacarse las siguientes recomendaciones realizadas por Volpp y Grande 8 , para evitar errores por médicos en formación, pero generalizables para todos los profesionales de los servicios sanitarios:
- Evitar interrupciones frecuentes.
- Evitar las órdenes escritas a mano.
- Limitación de las horas de trabajo continuado.
- Identificación mediante código de quien toma decisiones.
- Entrenamiento supervisado, previo a la realización en solitario de determinados procedimientos.
- Cultura de comentar y debatir los errores.
- Conocimiento preciso de datos, equipos y determinados dispositivos y tratamientos de urgencia.
Adem ás de las anteriores, otros factores que pueden contribuir a reducir el riesgo de aparición de errores de los profesionales que desempeñan su actividad en los servicios sanitarios son los siguientes:
- El desarrollo de un entorno proclive al aprendizaje continuo.
- El liderazgo efectivo y el trabajo en equipo. Aceptar que pedir ayuda a otros miembros del equipo no es un signo de debilidad, falta de experiencia o formación insuficiente.
- Mejorar la comunicación verbal entre el equipo y con los pacientes y sus familias
- Cuidar los aspectos de confort en el ambiente de trabajo: iluminación adecuada, control del ruido, orden, limpieza,…
- Diseño de equipos, dispositivos, normativas y procedimientos de trabajo sencillos, “a prueba de errores” y adaptados a los conocimientos y habilidades de los profesionales que los manejan.
- Estandarización de los mismos en todos los servicios de un hospital (ventiladores, desfibriladores, bombas de perfusión,…).
- Limitación de los fármacos (dosis, concentraciones,…) que se pueden utilizar.
El papel ejemplar que corresponde a profesionales con autoridad y liderazgo profesional tales como presidentes de Sociedades Científicas, decanos de Facultades, editores de revistas científicas y directivos de asociaciones profesionales, a la hora de comentar errores propios e introducir la cultura del debate sobre los errores ha sido puesto de manifiesto recientemente por la National Patient Safety Agency (NPSA) del Reino Unido 9 y, más recientemente, por la prensa española 10 .
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| 1. Klein JG. Five pitfalls in decisions about diagnosis and prescribing. BMJ 2005;330;781-3. |
| 2. Choudry NK, Fletcher RH, Soumeria SB. Systematic Review: The Relationship between Clinical Experience and Quality of Health Care. Ann Int Med 2005; 142:260-73. |
| 3. Gaba DM, Howard SK. Fatigue Among Clinicians And The Safety Of Patients. NEJM 2002; 347 (16); 1349-54. |
| 4. Lockley SW, Cronin JW, Evans EE, et al. Effect of reducing interns’ weekly work hours on sleep and attentional failures. N Engl J Med 2004;351:1829-37. |
| 5. Landrigan CP, Rothschild JM, Cronin JW, et al. Effect of reducing interns’ work hours on serious medical errors in intensive care units. N Engl J Med 2004;351:1838-48. |
| 6. Arnedt JT, Owens J, Crouch M, Stahl J, Carskadon MA Neurobehavioral Performance of Residents After Heavy Night Call vs After Alcohol Ingestion. JAMA. 2005;294:1025-33. |
| 7. Sexton JB, Thomas EJ, Helmreich RL. Error, stress, and teamwork in medicine and aviation: cross sectional surveys BMJ 2000; 320: 745-49. |
| 8. Volpp KGM, Grande D. Patient Safety: Residents' Suggestions for Reducing Errors in Teaching HospitalsN Engl J Med 2003;348: 851-5. |
| 9. NPSA. Medica lerror How to avoid it all going wrong and what to do if it does. London NPSA 2005. (Acceso 23 de agosto de 2006). Disponible en http://www.npsa.nhs.uk/. |
10. Rodríguez A, Perancho I. Seguridad del paciente. El error médico no se puede erradicar pero es posible aspirar a reducirlo considerablemente. El Mundo Salud; 635, 25 de octubre de 2005. (Acceso 23 de agosto de 2006) Disponible en http://www.elmundo.es/salud/2005/635/index.html.
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