2.1. La calidad de la atención a la salud


Calidad

Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a una cosa que permiten apreciarla como igual, mejor o peor que las restantes de su misma especie. Junto con el precio son las dos características de un producto o servicio más valoradas por un consumidor 1.

Real Academia Española

Medida en que los servicios de salud para el individuo y para la población aumentan la probabilidad de obtener los deseados resultados de salud consistentes con el conocimiento profesional del momento 2.


Institute of Medicine, EEUU

En definitiva la calidad es el grado de aproximación entre lo que un cliente espera, en función de sus expectativas y necesidades y la atención que recibe, en función del conocimiento, tecnología y recursos disponibles.

a) Concepto y dimensiones de la calidad asistencial

En lo referente a la calidad asistencial pueden diferenciarse, cuando menos, tres componentes esenciales:

  1. El factor científico-técnico, consistente en la aplicación del mejor conocimiento disponible en función de los medios y recursos disponibles.

  2. El factor percibido, relacionado con la satisfacción de los pacientes con la atención, los resultados  y el trato recibido.

  3. El factor institucional o corporativo, ligado a la imagen de un centro sanitario en la comunidad a la que debe servir.
Se trata por tanto de un concepto complejo, pero imprescindible de desarrollar. Con el fin de concretarlo, se han diferenciado clásicamente las siguientes dimensiones clave: 3, 4 . competencia profesional, efectividad, eficiencia, accesibilidad, satisfacción y adecuación.

Competencia profesional o calidad científico-técnica

Hace referencia a la capacidad de utilizar los recursos y conocimientos para mejorar la salud y aportar satisfacción a los receptores de la atención médica.
En el ámbito individual incluye capacidad técnica y trato interpersonal. Al nivel de grupos, instituciones o sistemas se refiere al modo del funcionamiento global de los mismos. Es la dimensión más valorada, en general, por los profesionales sanitarios.

Efectividad

Consiste en la capacidad real de una intervención, un procedimiento diagnóstico, un tratamiento, etc… para mejorar la salud del paciente o de la población.

Eficiencia


Se estima en términos de la relación existente entre los esfuerzos y recursos utilizados, frente a los resultados de los mismos. Si bien podría simplificarse afirmando que consiste en conseguir la máxima efectividad al menor coste posible, es preciso destacar los siguientes aspectos 5:
  • La eficiencia técnica es un indicativo de buena práctica clínica. No obstante, el camino a la misma pasa previamente por la efectividad.

  • Los resultados de la asistencia, deben medirse, preferentemente, en función de su utilidad para el paciente, y más concretamente en relación a las mejoras en su calidad de vida.

  • En un contexto asistencial complejo, la ética profesional exige considerar el coste-oportunidad de las decisiones clínicas; o lo que es lo mismo, la comparación de costes y beneficios de las distintas alternativas.

Accesibilidad


Consiste en la facilidad con que puede recibirse la atención necesaria, en función de limitaciones económicas, sociales, organizativas, geográficas, temporales o culturales. Un centro asistencial que posea la mayor cualificación de sus profesionales y los recursos más avanzados, no aporta valor a una población que no pueda recibir atención en el mismo.

Satisfacción

Puede definirse como el grado en que la atención sanitaria responde a las expectativas del paciente y la comunidad. Equivale a la calidad percibida sobre todos los aspectos del proceso de atención: resultados de la atención, trato recibido, aporte de información, cuestiones de hostelería, coordinación entre profesionales y niveles asistenciales,…

Adecuación

Consiste en el grado en que la atención a la salud es pertinente en cuanto a las necesidades y preferencias del paciente, los riesgos y beneficios que conlleva, la evidencia existente, el nivel asistencial en que se presta y los recursos disponibles. Implica que se presta la asistencia debida a quién la necesita, cuándo la precisa, en el momento oportuno y aplicando el mejor conocimiento disponible 6, 7.
A partir de la aparición de los informes del Institute of Medicine de los Estados Unidos de Norteamérica, To Err is human 8 y Croosing the Quality Chasm 9 ,cabe distinguir dos dimensiones adicionales de indudable trascendencia: la atención centrada en el paciente o centralidad del paciente 10 y la seguridad del paciente.

Atención centrada en el paciente

Aunque ambiguo, significa organizar la atención a la salud pensando en los pacientes más que en los que la facilitan. Esto implica integrar a los pacientes y a sus familiares en todos los aspectos de la atención 11.

Seguridad del paciente

También denominada como seguridad del paciente y seguridad clínica del paciente, implica practicar una atención a la salud libre de daños evitables. Ello supone desarrollar sistemas y procesos encaminados a reducir la probabilidad de aparición de fallos del sistema y errores de las personas y aumentar la probabilidad de detectarlos cuando ocurren y mitigar sus consecuencias.

b) Sistemas de gestión de la calidad en los servicios sanitarios

Mejorar la calidad supone analizar por qué ocurren las cosas, voluntad de cambiarlas y planes concretos de actuación. A tal fin tienen valor, tanto los planteamientos proporcionados por los enfoques de uso generalizado para la gestión de calidad a nivel institucional; como iniciativas internas concretas de actuación de los centros asistenciales.

c) Enfoques sistémicos de la gestión de la calidad

En nuestro entorno existen tres enfoques, cuyo fin es garantizar un adecuado nivel de calidad de un centro y estructurar las actividades encaminadas a tal fin: la acreditación basada en el cumplimiento de unos estándares de la Joint Commission on Acreditation of Healthcare Organizations (JCAHO); la certificación fundamentada en la homologación y la normalización o cumplimiento de unas normas de la International Organization for Standardization (ISO) y, por último,  la autoevaluación y el reconocimiento de la excelencia en el funcionamiento a partir del Modelo Europeo de Gestión de Calidad -European Foundation for Quality Management (EFQM)-, un sistema de autoevaluación desarrollado a nivel europeo.


Enfoques de la calidad

Normas Iso 9000 Homologación y normalización
JCAHO Acreditación
EFQM Autoevaluación
Enfoque ecléctico Combinación de los anteriores

La acreditación es un proceso por el que un centro sanitario se somete a un procedimiento de verificación externo, con el  fin de evaluar el grado de cumplimiento de criterios y estándares de calidad previamente establecidos por un órgano independiente; el cual, tras la verificación de los resultados obtenidos, emitirá finalmente el dictamen de acreditación correspondiente.

JCAHO 12

Probablemente la organización de acreditación cuya actuación está más difundida a nivel mundial. Este modelo ha sido seguido por múltiples agencias en los diferentes Servicios Regionales de Salud de las Comunidades Autónomas en España.

Normas ISO 13

Las normas ISO y en particular las conocidas como ISO 9000, constituyen un valioso sistema de gestión de la calidad en centros sanitarios. Un centro o servicio que consigue esta acreditación, demuestra que tiene y cumple procedimientos normalizados de trabajo.

EFQM 14

Por último, el llamado Modelo de Excelencia de la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad (EFQM) 15,asume la mejora de la calidad como un trabajo sostenido en las diferentes áreas de una organización. En tal sentido, asume que son precisas actuaciones en ocho áreas, agrupadas en dos grandes grupos: factores favorecedores y resultados.

Liderazgo, desarrollo e implicación de los profesionales, progreso de alianzas y recursos, estrategia y gestión por procesos son los factores que contribuyen a crear calidad, la cual se expresa en unos resultados clave, la satisfacción de los clientes, de los profesionales y la responsabilidad social. Así mismo, la innovación y el aprendizaje continuo marcan todo el modelo.

Si bien el modelo se fundamenta en un sistema de autoevaluación, dicho sistema se ve complementado por un proceso de revisión dirigido a confirmar los resultados de la evaluación.

d) Instrumentos internos de mejora de la calidad

Además de las actuaciones institucionales que proporcionan los modelos anteriores, existen instrumentos cuyo fin es analizar sistemáticamente los procesos de la atención a la salud e instaurar planes de mejora 16.

Uno de los de mayor utilidad es el llamado Ciclo de Deming o de Shewhart de Mejora de la Calidad, también conocido como PDCA, por sus iniciales en inglés (Plan, Do, Check, Act).

Las fases del mismo son las siguientes:

  1. Planificar (plan): Analizar los datos disponibles y formulación de objetivos de mejora, actividades encaminadas a su logro y sistema de información preciso para su evaluación.

  2. Hacer (do): implementar o poner en práctica las actividades planificadas, preferentemente a pequeña escala.

  3. Comprobar (check): Realizar un análisis preliminar de los resultados de la acción de mejora.

  4. Actuar (act): En función de los resultados de la fase de comprobación, las acciones planificadas deberían hacerse permanentes y documentarlas. En caso contrario, debería de volverse a iniciar el ciclo, analizando las causas y realizando los ajustes necesarios.
Para la identificación de problemas de calidad, oportunidades de mejora y análisis de sus factores condicionantes existen múltiples herramientas: grupo nominal, método Delphi, diagramas de flujo, gráficos de tendencia, diagramas de causa-efecto como el de Ishikawa o en espina de pescado,17
 



1. Asenjo M, Bohigas Ll, Trilla A, Prat A. Gestión diaria del hospital 2ª ed. Barcelona: Masson 2001.
2. Kohn LT, Corrigan JM, Donaldson ML, <em>To Err is Human: Building a Safer Health System. Washington DC:National Academy Press, 2000.
3. Saturno P. Evaluación y mejora de la calidad en servicios de salud. Conceptos y métodos. Murcia: Consejería de Salud y Consumo de la Región e Murcia, 2000.
4. Palmer, RH. Evaluación de la asistencia ambulatoria. Principios y práctica. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo, 1989.
5. Ortún V. ¿Qué debería saber un clínico de la economía?. Dimensión Humana 1997;1(4): 17-23
6. Lavis J, MD, GM. Anderson. Appropriateness in health care deliery: definitions, measurement and policy implications. CMAJ1996; 154: 321-28.
7. Sharpe V, Faden AI. Appropriateness in Patient Care: A New Conceptual Framework. Milbank Quarterly 1996; 74 (1)
8. Kohn LT, Corrigan JM, DOnaldson ML, To Err is Human: Building a Safer Health System. Washington DC: National Academy Press, 2000.
9. Institute of Medicine. Crossing the Quality Chasm: a new health system for the 21st Century. Washington DC: National Academy Press, 2001.
10. Artells JJ, García Sanpere A. La centralidad del paciente en el Sistema Nacional de Salud. Barcelona: Fundación Innovación y Sociedad. Documento de trabajo nº21.
11. Embracing Family in Patient Care. (Acceso 22 de agosto de 2006). Disponible en http://www.hopkinsquality.com/CFI/inside/update/
12. Joint Commission on Acreditation of Healthcare Organizations.(Acceso 22 de agosto de 2006). Disponible en http://www.jcaho.org/
13. International Organization for Standardization. (Acceso 22 de agosto de 2006). Disponible en http://www.iso.org/.
14. European Foundation for Quality Management. http://www.efqm.org
15. European Foundation for Quality Management. (Acceso 22 de agosto de 2006). Disponible en http://www.efqm.org
16. Deming, W.E, Calidad, productividad y competitividad. La salida de la crisis. Madrid: Díaz de Santos, 1997
17.Pineault, R., Daveluy, C.;La planificación sanitaria. Concepto, métodos, estrategias. Barcelona, 1987.